Llega el otoño y con él la vida un poquito más casera pues perderemos horas de sol con el paso de los días. Igual os sucede como a mí, que me apetece cocinar más e innovar más en la cocina. Yo además me reconozco apasionado de un buen bizcocho o postre de vez en cuando y, claro está, esto es posible, dejando de lado el nada saludable azúcar. Por eso hoy quiero escribiros sobre los endulzantes naturales ecológicos. Porque sí se puede hacer recetas ricas prescindiendo del azúcar. ¿Quieres saber cómo? Toma nota…

ENDULZANTES NATURALES ECOLÓGICOS

 

Un aspecto importante: si aplicamos estos endulzantes a fruta ecológica -por ejemplo a la hora de hacer mermeladas ecológicas y caseras– hemos de tener en cuenta que es una tercera parte aproximadamente de endulzante con respecto al peso de la fruta. Ofrecen sabor a la mermelada y son básicos para que la pectina de la fruta se gelifique. Lo bueno de hacer mermeladas es que después son deliciosas para la preparación de tartas sanas y saludables.

Vamos a ver los endulzantes naturales ecológicos que os recomiendo:

 

*Sirope de ágave ecológico.

Su capacidad de endulzar es alta y además es ligero calóricamente. De hecho, se calcula que el 90% de sus glúcidos  corresponden a fructosa natural. Tiene una consistencia semilíquida y se disuelve fácilmente por lo que es muy fácil en la cocina.

 

*Sirope de arce ecológico.

Destaca por su aroma. Si quieres que tu postre sea sugerente olfativamente, el sirope de arce le da su puntito. Además se le considera depurativo y es muy rico en minerales.

 

*Frutas desecadas ecológicas.

Si a tu tarta le quieres dan un toque dulzón pero recurriendo a frutas, las desecadas son tu opción. Te quedarán genial poniendo dátiles, higos, uvas, ciruelas u orejones de albaricoque y melocotón. Son aporte natural y saludable de azúcares y tienen cantidades altas de minerales. Por tanto, olvídate de calorías vacías.

 

* Melazas y mieles.

Siempre tan sanas y con tantos nutrientes. Os aconsejo la miel artesanal cruda para que sus propiedades estén intactas. Pueden acompañar nuestros dulces pues nos alimentan y a la vez nos dan dulzor.

 

*Azúcar de coco ecológico.

Otra opción es el azúcar de coco. Este proviene del néctar de las flores del coco y es muy saludable. También es muy resultón para postres y bizcochos.

 

 

*Azúcar de abedul ecológico.

El índice glucémico de este azúcar es muy bajo por lo que pueden tomarlo personas diabéticas. Además nos ayuda en la salud bucodental pues no provoca caries. Más o menos la proporción es la siguiente: 1 gramo de azúcar de abedul sería 1 gramos de sacarosa.

 

 

*Azúcar de caña integral ecológica.

Este azúcar también es positivo pues contiene sus vitaminas y minerales. Su color es tostado y nos da color a los dulces que hagamos. También es ideal para consumirla en el té o café. El azúcar integral de caña podemos sumarla a nuestra cesta con tranquilidad.

 

Una curiosidad de una verdura que regula el azúcar: las acelgas…

¿Lo sabías?

Las acelgas poseen muy pocas calorías y muchos nutrientes pero además nos ayudan a regular y controlar los niveles de azúcar en nuestro organismo. Esto es por el ácido siríngico que favorece el control de los niveles de azúcar en sangre porque inhibe la conversión de los hidratos de carbono en azúcares simples. Además es idónea en dietas para corregir la deficiencia de hierro y en las dietas para perder peso.

Vamos, que no puede faltarnos en nuestro verdulero semanal. Sabéis que hay acelgas en diversos momentos del año, así que disfrutarlas nos será fácil. Ya sabes, pídela en tu cesta de verdura de temporada sin pesticidas y a domicilio. Como siempre, son verduras de la huerta de valencia y alrededores, de proximidad, de cultivo sin químicos y con amor por la tierra y la ecología. ¿Qué más podemos pedir? sabor y salud aseguradas.

 

En definitiva, tenemos endulzantes naturales ecológicos a nuestro alcance para hacer platos dulces deliciosos. Las alternativas al azúcar tradicional son amplias y yo os animo a que las probéis. Además, para los niños, son más beneficiosas todavía y les generamos hábito.

 

Este otoño, ¿bizcocheamos?

Me gustan los postres caseros. Me gusta cocinarlos.

Bernat