A veces oímos palabras o expresiones que se ponen de moda y parece que sean novedosas y de tendencia. Y cuando rascamos un poco más allá del término en inglés y sus claves, vemos que son las nuestras o muy similares, y que abogan por impulsar la naturalidad, la salud, la tradición respetuosa y la cercanía.

Hoy os quiero hablar del término “clean eating” que lleva sonando tiempo y que tiene como objeto analizar qué es comer consciente y natural.

Los nutricionistas, y en eso María Sebastián nos asesora como sabéis, identifican el término comer bien con comer reflexivo, haciéndonos ciertas preguntas, y apostando por la mayor naturalidad posible.

Veamos cuáles serían las puntualizaciones; nuestro comer bien.

COMER CONSCIENTE Y NATURAL

 

  • Productos ecológicos: tomar productos ecológicos es tomar productos sin fertilizantes, pesticidas ni químicos industriales potencialmente nocivos para nuestro organismo. Por eso, una dieta con productos ecológicos es garantía de naturalidad. Tomamos el alimento sin aditivos, respetando sus tiempos y eso hace que aumente su sabor y calidad.

 

  • Consumo de proximidad, local. Es sostenible comprar productos de nuestra localidad o cercanos pues no se transportan desde grandes distancias y contaminan menos el medioambiente. Además, son los que la naturaleza ofrece en esa tierra y estación (no es natural comer de todo en cualquier momento del año). También fomentamos la economía de nuestro entorno, valorando a productores, agricultores y pequeño comercio.

 

  • No envases de plástico. Utilizamos tela, cartón o cristal. Según los expertos, todo lo envasado en plástico puede transferir sustancias al alimento y más si se calienta. Por ello, y por la reducción de residuos, es mejor recurrir a tela, cartón o cristal. Mirad este artículo sobre cómo llevar la comida en tarro de cristal.A esto añadiremos reutilizar, tener conciencia medioambiental y llevar a cabo un respeto global hacia los animales. Cuestiones básicas y que van en la línea de comer consciente y natural.

 

  • Verduras y frutas a granel, en cestas y de temporada. Elegir la verdura y la fruta a granel o en cesta de temporada, es más cómodo y más económico. Cuando se compran productos envasados, tenemos a veces cantidades en exceso, por lo que se nos hacen malos. Además comprar en supermercados nos sale más caro pues siempre se compran cosas no necesarias o los supermercados nos reclaman con productos “gancho” a buen precio pero luego nos cargan en la mayoría de alimentos. Lo mejor es ir al mercado municipal, o pedir la cesta de verdura y fruta a domicilio en Llimera. Siempre frescura y calidad. Del huerto a nuestra casa con los beneficios de Internet.

 

  • Dieta sin azúcares refinados. Comer consciente y natural implica no tomar azúcares refinados y buscar alternativas para nuestros postres como el sirope de ágave ecológico, al azúcar de abedul ecológico o el azúcar de caña ecológico. Es solo una cuestión de hábito pero nuestra salud y nuestros biorritmos nos lo agradecerán mucho. Mirad esta receta con edulcorantes alternativos, está riquísima y es bien fácil.

 

  • Tomar alimentos integrales y evitar productos procesados. Es importante tomar alimentos integrales, cambiar los cereales a otros menos usuales como trigo sarraceno, quinoa, espelta o kamut y prescindir de los alimentos procesados. A esto hay que añadir, rotar los alimentos con bastante variedad pues es una forma de minimizar las intolerancias alimentarias.

 

  • La alimentación de los niños es clave. Para comer consciente y natural debemos llevar el debate a la alimentación de los niños y ser prácticos en su aplicación. Esto supone hacer partícipes a los niños en la cocina y en la compra de casa, y a compartir el debate con las escuelas. La mayoría ya incorpora iniciativas como el día de la fruta, los almuerzos saludables o tienen huerto escolar. Por abordar socialmente, los comedores ecológicos, que ya existen pero deben ser más comunes.

 

En realidad, el “clean eating” supone una reflexión sobre cómo comer consciente y natural. Para ello, alejarse de lo industrial es necesario y en cambio, es beneficioso acercarse a lo cuidado y a lo artesanal. Y ante esta realidad, y lo complicado de nuestros tiempos laborales, la opción de la compra online de alimentos ecológicos, se advierte como muy cómoda y ventajosa. 

 

El huerto va a domicilio gracias a Internet.

 

Decide, come, ama

 

Cristina