¡Por fin comienzan a estar en su punto los calçots!

Después de meses en el huerto ya van estando en su punto madurativo idóneo. Y os confieso que tenía unas ganas brutales de disfrutarlos. Llevo semanas planificando con amigos una calçotada y ahora sí que puedo decir que el día ha llegado. Brasas preparadas, que los calçots torraditos con su salsa salvitxada son irresistibles

 

¿QUÉ SON LOS CALÇOTS EXACTAMENTE?

Los calçots son una variedad de cebolla y reciben ese nombre porque en su cultivo se amontona o “calza” la tierra sobre los brotes. De este modo, se obtiene un tallo blanco de unos 20 a 25 cm.

Su temporada va de noviembre a abril y en la huerta de Valencia, los calçots ahora comienzan a estar en su punto madurativo oportuno. Y nos acompañarán hasta la primavera. ¡Qué bien, no?

Suelen ir en manojos o fajos de 25 unidades y tienen un sabor delicado y súper auténtico. Además tienen muchas propiedades, y es que por su alto contenido en quercetina, los calçots son antioxidantes, antisépticos y antiinflamatorios.

Además, son buenos para la circulación y como complemento diurético.  Y se recomiendan para problemas de hipertensión, diabetes, colesterol y circulación (sí que hay que consultar su consumo en caso de tomar anticoagulantes) Otra propiedad que caracteriza a los calçots, como variedad de cebolla que son, es que tienen muy pocas calorías.

 

¿EN QUÉ CONSISTE UNA CALÇOTADA?

 

La calçotada se realiza torrando o poniendo en las brasas los calçots. Originariamente, se asaban en llamas de sarmientos o encinas. Aunque también se pueden realizar en la sartén o en nuestro horno de casa. Esto son versiones más ligeras pues la tradicional es hacerlos a la brasa y en compañía de amigos, con carácter festivo. En realidad, hay diversas maneras de hacerlos y en todas ellas están buenísimos. ¡Os las recomiendo todas!

Una vez hechos, como las capas exteriores se ponen negras, se suelen envolver en papel de periódico y se dejan aproximadamente media hora para que acaben de hacerse. Y se llevan así a la mesa (antiguamente, se llevaban en una teja para que se conservaran bien calientes).

Para que la calçotada sea lo deliciosa que os comento, se acompañan los calçots de la salsa salvitxada o salsa romesco. La combinación es tan rica que uno no puede parar de combinar ambos sabores. Y si lo acompañas de un vino con cuerpo, tienes una mezcla única. ¿A que os están entrando unas ganas irrefrenables de probarlos?

 

LA CALÇOTADA ECO…¡Con los dedos!

La forma de disfrutar de la calçotada  tradicionalmente es muy particular. Se comen los calçots con los dedos pues se cogen y con ellos se retira la piel externa y tostada. Luego se moja el calçot en la salsa salvitxada. Se pueden acompañar de pan con tomate, ensalada y carnes o pescados. Eso ya va al gusto de cada cual. Pero en lo que se coincide en el cariz alegre y festivo, pues es ideal para quedadas de amigos y familia. ¡Por eso yo la llevo planificando desde hace algún tiempo y mirando al huerto…el otoño-invierno sabe a calçot!

 

CALÇOTS SIN PESTICIDAS PARA NUESTRA CALÇOTADA

 

Nuestra calçotada se compone de calçots cultivados en la huerta de Valencia y alrededores y libres de pesticidas. Cultivados con mimo y respetando los ritmos de la naturaleza. Porque es más que posible aunar tradición y calidad, sabor y salud, placer gastronómico y alimentación consciente. Ya sabéis, que esa es nuestra premisa primordial. Y podéis encontrarlos directamente aquí: manojo de calçots. Van a domicilio porque os los llevamos a casa. ¡Y vosotros a disfrutar!

 

Como voy a hacer yo en esta comida que ya se está fraguando al calorcito de las brasas…

¡Qué bien pinta…calçotada con amigos, otoño y buenos ratos!

 

Bernat